- Yazmín Dávila afirmó que no le corresponde intervenir en las acciones de funcionarios electos por voto popular.
Por Redacción
“No lo hice a través de medios porque no es un tema que me compete a mí y no es un tema que esté en mis manos”, así se deslindó la presidenta municipal morenista de Singuilucan, Yazmín Dávila, en la última sesión de cabildo, el pasado 11 de junio, de la controversia por las amenazas de muerte que hizo el síndico Donato Ramírez, en el altercado que se dio durante la feria de esa demarcación.
Eso fue cuando los regidores le señalaron por qué no hubo un posicionamiento oficial del controversial hecho.
Aseveró que no está en su competencia de intervenir con quienes fueron elegidos por el voto, que incluye al síndico.
La alcaldesa les indicó que cada quien sabe lo que debe de hacer y que no comparte el linchamiento en medios de comunicación, que sólo es ruido, cuando se puede llamar la atención por el trabajo que se hace en ese municipio.

