• El ataque a la plataforma Canvas afectó a instituciones educativas de distintos países y evidenció vulnerabilidades digitales en universidades.
Por: Redacción
La importancia de la seguridad cibernética volvió a colocarse en el centro del debate internacional tras el hackeo masivo registrado esta semana contra la plataforma educativa Canvas, utilizada por universidades y centros académicos en distintos países.
De acuerdo con reportes especializados, el ataque habría sido atribuido al grupo de hackers ShinyHunters y comprometió sistemas académicos utilizados por miles de instituciones educativas, justo en periodos de evaluaciones y cierre de cursos.
Canvas, propiedad de la empresa Instructure, es una de las plataformas de gestión educativa más utilizadas a nivel mundial para tareas, clases virtuales, evaluaciones y comunicación entre estudiantes y docentes.Información difundida por medios internacionales señala que los atacantes aseguran haber obtenido alrededor de 3.65 terabytes de información y datos vinculados con aproximadamente 275 millones de usuarios pertenecientes a cerca de 9 mil instituciones educativas.
Entre las universidades que reportaron afectaciones o medidas preventivas se encuentran instituciones de Estados Unidos como Harvard, Princeton, Georgetown, Columbia y Rutgers, además de universidades de Europa, Australia y América Latina.
Durante las últimas horas, usuarios reportaron mensajes alterados dentro de la plataforma, accesos restringidos y posibles intentos de extorsión digital, lo que obligó a diversas universidades a activar protocolos de seguridad informática.
Especialistas en ciberseguridad advirtieron que este tipo de ataques representan un riesgo creciente debido a la enorme cantidad de información sensible que almacenan las universidades, como datos personales, historiales académicos, investigaciones, correos institucionales y documentos administrativos.
Además, señalaron que muchas vulnerabilidades surgen no directamente dentro de las universidades, sino en proveedores tecnológicos externos que ofrecen servicios simultáneos a miles de instituciones.
El caso volvió a encender alertas sobre la necesidad de fortalecer protocolos digitales, capacitar usuarios, actualizar sistemas y destinar mayores recursos a ciberseguridad para evitar filtraciones masivas o interrupciones en servicios educativos.

