- Alumnos y docentes promueven espacios con plantas nativas, bebederos y refugios para abejas, mariposas y otros polinizadores.
Por: Catalina Martínez
“Transformemos nuestros espacios en jardines que alimenten, protejan y regeneren”, es el emprendimiento desarrollado en la Ciudad Universitaria de Tulancingo, con la instalación de jardines polinizadores en sus áreas verdes y de la difusión de los beneficios que aportan.
Los universitarios y catedráticos iniciaron esa campaña hace unos días en esa casa de estudios de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
En los comparativos que dieron a conocer, un jardín común tiene menor diversidad de especies, floración limitada, requiere de más mantenimiento como agua, poda, fertilizantes y pesticidas, además de que ofrece poco alimento y refugio para la fauna.
Mientras que las bondades de los jardines polinizadores van desde: plantas nativas y adaptadas a la región, mayor cantidad y diversidad de flores; floración en diferentes épocas del año, alimento y refugio para abejas, mariposas y otros polinizadores, así como favorece la biodiversidad y la salud del ecosistema.
Destacan que la clave es elegir plantas que no sólo sean bonitas, sino que además nutran la vida.
Por ello en el rancho universitario ya siguen esas reglas, además de que los alumnos colocaron pequeños bebederos poco profundos y espacios seguros o “hoteles de insectos” para el descanso y reproducción, con el lema “Siembra vida y cosecha futuro”.

