- REY ENIGMA
Por: Luis Fernando Reyes
El ramal Buenavista-AIFA opera desde el 26 de abril, pero inició con ajustes pendientes, sobrecosto y casi tres años de retraso.
El Tren Felipe Ángeles, que conecta Buenavista con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), inició operaciones este domingo 26 de abril, luego de varios aplazamientos y casi tres años después de la fecha en la que originalmente se esperaba que estuviera listo.
La obra fue presentada por el gobierno federal como una solución para mejorar la conectividad hacia el AIFA, una terminal aérea que desde su inauguración enfrentó cuestionamientos por la falta de transporte público directo y por los altos costos de traslado desde la Ciudad de México.
De acuerdo con la información oficial del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), el proyecto contempla la ampliación de la Línea 1 del Tren Suburbano desde Lechería hasta el AIFA, con 23 kilómetros de obra electromecánica, seis estaciones intermedias, adecuación de 10 trenes y conexión total desde Buenavista hasta la terminal aérea.
El recorrido completo Buenavista-AIFA fue proyectado para realizarse en 39 minutos; sin embargo, tras la inauguración, autoridades y reportes periodísticos han señalado que en la etapa inicial el viaje puede tomar alrededor de una hora, con la expectativa de reducirlo posteriormente a 45 minutos. Ahí aparece una de las primeras discrepancias entre lo proyectado y lo que opera actualmente.
La ruta incluye las estaciones Buenavista, Fortuna, Tlalnepantla, San Rafael, Lechería y, a partir del nuevo ramal, Cueyamil, La Loma, Teyahualco, Prado Sur, Cajiga, Xaltocán y AIFA. La estación final se ubica dentro del aeropuerto, por lo que los usuarios podrán descender directamente en la terminal.
Durante el primer mes de operación, el viaje completo tendrá una tarifa promocional de 45 pesos, mientras que los recorridos intermedios costarán 11.50 pesos. Para acceder será necesaria la tarjeta de Movilidad Integrada, ya que la tarjeta tradicional del Tren Suburbano no funciona para este nuevo ramal.
Sin embargo, el arranque del tren ocurre en medio de cuestionamientos por el costo real de la obra. En 2020, el proyecto fue presupuestado en 12 mil 479.4 millones de pesos, pero para diciembre de 2023 el monto ya había aumentado a 25 mil 800 millones, lo que representó un incremento de 106.4 por ciento, es decir, más del doble del costo original.
La ficha vigente de Fonadin reporta una inversión total de 25 mil 949 millones de pesos, a precios de 2021, integrada por 10 mil 627 millones del Presupuesto de Egresos de la Federación y 15 mil 322 millones de pesos de apoyo no recuperable de Fonadin a la SICT.

A esto se suman señalamientos de que la obra inició operaciones con trabajos pendientes. Reportes publicados antes de la inauguración indican que entre marzo y abril fueron contratadas nueve empresas por 303 millones 962 mil 537 pesos para terminar escaleras y accesos faltantes en estaciones, además de obras de drenaje, alumbrado, señalización, servicios técnicos, limpieza, vigilancia y capacitación de personal.
Banobras respondió que esas contrataciones fueron realizadas conforme a la normatividad, después de recibir el título de asignación para operar y explotar el servicio el 18 de marzo de 2026. También aseguró que el personal que opera el tren concluyó su capacitación y cuenta con las licencias correspondientes.
Con estos datos, el caso del Tren al AIFA queda marcado por una doble lectura: por un lado, ya existe una conexión ferroviaria directa entre Buenavista y el aeropuerto; por otro, el proyecto fue inaugurado con retrasos, sobrecosto y señalamientos sobre trabajos complementarios aún en proceso, lo que mantiene abierta la discusión sobre si la obra fue entregada completamente terminada o si comenzó a operar mientras aún se atienden pendientes de infraestructura.
Además, esta conexión forma parte de un plan ferroviario más amplio que contempla la futura extensión hacia Pachuca, Hidalgo, con seis estaciones adicionales y un recorrido aproximado de 57 kilómetros, lo que convertiría al AIFA en un punto estratégico para la movilidad entre la Ciudad de México, el Estado de México e Hidalgo.

