- Autoridades defienden operativo tras persecución; denuncias ciudadanas acusan abuso, agresiones y presunto estado de ebriedad de un mando.
Por: Redacción
La Dirección de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad Municipal de Cuautepec informó sobre los hechos ocurridos la noche del 27 y madrugada del 28 de abril, derivados de un operativo que inició en la colonia Tepantitla y se extendió hasta el municipio de Tulancingo tras la persecución de un vehículo.
De acuerdo con la versión oficial, elementos municipales detectaron una unidad que circulaba de manera irregular, realizando maniobras en zigzag y poniendo en riesgo a terceros, por lo que procedieron a marcarle el alto mediante señales sonoras y luminosas.
Sin embargo, el conductor habría hecho caso omiso y emprendió la huida, lo que derivó en una persecución que cruzó límites territoriales.
La corporación señaló que, al ingresar a Tulancingo, se solicitó apoyo de la Policía Estatal y de la policía municipal de esa demarcación, en apego a los principios de coordinación institucional.
Tras interceptar el vehículo, aseguraron que la persona mostró una actitud agresiva, se negó a identificarse, agredió a los oficiales y opuso resistencia, por lo que fue contenida conforme a los protocolos.
La autoridad sostuvo que la actuación policial se apegó a lo establecido en la Constitución y a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, argumentando que se emplearon medidas racionales, necesarias y proporcionales, incluyendo técnicas de control corporal y el uso de un agente químico incapacitante para neutralizar la situación.
Asimismo, indicó que el detenido fue puesto a disposición de la autoridad competente, con registro formal, certificación médica y resguardo de los indicios, garantizando el debido proceso.
No obstante, en redes sociales y mediante denuncias públicas, ciudadanos han presentado una versión distinta de los hechos.
En estos señalamientos se acusa a los elementos de uso excesivo de la fuerza, presuntas agresiones físicas contra el detenido y su abogado, así como la participación de un mando policial que supuestamente se encontraba en estado de ebriedad.
También se ha señalado que la patrulla involucrada carecía de placas de circulación y que presuntamente no se aplicó prueba de alcoholemia al conductor señalado como director de la corporación.

