- Datos de Seiinac advierten que entre 2018 y 2024 se registraron 19 mil 162 partos en menores.
Por Sandra Salazar
En Hidalgo, el embarazo adolescente continúa como fenómeno persistente. De acuerdo con datos proporcionados por Servicios de Inclusión Integral y Derechos Humanos A.C. (Seiinac), entre 2018 y 2024 se registraron 19 mil 162 partos en niñas y adolescentes menores de 18 años en la entidad.
Los municipios con mayor incidencia acumulada son Pachuca, Huejutla, Tulancingo y Tizayuca, mientras que en el último año con cifras disponibles, 2024, Huejutla encabezó la lista con 150 casos, seguido de Tizayuca con 133 y Tulancingo con 114.
En cuanto a las edades, la mayor concentración se ubica en adolescentes de 17 años, con 42.7 por ciento de los casos, seguida por jóvenes de 16 años con 34.3 por ciento.
Sin embargo, también se registran embarazos en menores de 15 años, lo que representa un foco de alerta para autoridades.
Uno de los datos más preocupantes es que, a nivel nacional, más de 75 por ciento de los progenitores en estos casos son mayores de edad, lo que podría encuadrar en delitos de carácter sexual.
En Hidalgo, aunque predominan padres jóvenes, también se documentan casos de hombres de hasta 58 años.
Especialistas de Seiinac advierten que este fenómeno no puede explicarse únicamente por falta de educación sexual, sino que está relacionado con contextos de violencia familiar, desigualdad y falta de acceso a servicios de salud y justicia.
Además, cerca de tres de cada 10 partos en 2024 correspondieron a adolescentes que se identifican como indígenas, lo que evidencia una brecha importante en la atención institucional hacia comunidades originarias.
La organización también señaló que, pese a la existencia de programas de prevención, estos no han logrado reducir significativamente los casos, especialmente en poblaciones vulnerables.
Asimismo, advierten que en algunos casos las adolescentes enfrentan obstáculos para continuar sus estudios o acceder a servicios médicos, lo que agrava la situación.
Ante este panorama, especialistas coinciden en que se requiere fortalecer la educación sexual integral, mejorar el acceso a servicios en zonas rurales y garantizar la atención oportuna para prevenir embarazos en menores de edad.

