- El artista inaugurará su exposición este 18 de abril en la galería Ábside, tras más de una década.
Por: Catalina Martínez
De niño estudiar arte no fue una opción, sin embargo, no aceptó un no, y así, la obra pictórica de Oscar Tapia del Ángel, se han presentado varias partes de México y hasta en otro país.
En Tulancingo la muestra “Mitología y rituales de color” estará a partir de este sábado 18 de abril que se inaugurará acompañado del ensamble en vivo “El Cafetal Son Jarocho”, a las 19:00 horas en la galería Ábside.
Sencillo con una sonrisa contagiosa habla de su amor por el país; nació en Pachuca, pero su vida la ha hecho mayormente en Tulancingo; fueron los libros de texto con sus ilustraciones, pinturas y cuentos, como El Abuelo Mascarero, en la primaria a los 8 años, que le atrajo el arte, “me gustaba divagar”.
Oscar a sus 35 años recuerda: “los papás en esa época no decían, si ve a estudiar pintura”, no obstante, la vida le tenía reservada una sorpresa, a los 13 años asistió a una exposición en la casa de la cultura de Tulancingo, un mundo nuevo se le abrió.
El licenciado en diseño, quien en cada una de sus obras se sorprende de como brota y se acomodan los colores, en pinturas, que nacen de una inspiración profunda: “no he ejercido mi profesión, de mi familia nadie es artista, fue cuando fui a la muestra “Contrastes” de la maestra Nora Lechuga, me emocioné, dije yo quiero pintar como ella, tenía un libro “Pintura contemporánea de El Salvador” de su papá (el reconocido artista Rafael Lechuga), me fascinó todo su contenido”.
Ya no había vuelta atrás para Oscar, fue difícil convencer a sus padres, se armó de valor y fue a preguntar por las clases: “Nora le advirtió tendría que empezar a dibujar desde los primeros pasos, practicando sin parar, se me dificultó, fue una necedad, su taller siempre digo que es una escuela de artes”.
Ahí se en encontró con los trazos, los pinceles, la música, charlas interesantes, obras de arte de las que estuvo rodeado en cada una de las clases; Nora Lechuga, como a muchas personas, logró sacar su lado artístico de Oscar.
La pintura, el pincel, él arte en sí, se volvió su estilo de vida, ha expuesto en Orizaba, Córdova en Veracruz, Oaxaca en el Ecuador, por mencionar algunos lugares, desde hace más de una década no se presentaba en Tulancingo, por un mes se podrán ver 28 de sus creaciones: “basada en el sincretismo en que vivimos los mexicanos, siempre me han inspirado las fiestas tradicionales que vienen de las raíces prehispánicas”.
No tiene cuantificada su obra, se cuentan por docenas, maneja más la técnica de acrílico, aunque también tiene oleos y acuarelas, actualmente a incursionado en la cerámica para hacer una serie de insectos: “me impresiona mucho cuando les pones el color, esa fusión que el fuego te da”.
Tapia del Ángel tiene como meta seguir trabajando en el arte, hacer más exposiciones, que la gente conozca, ha impartido talleres para niños con capacidades diferentes y superdotados:” me gusta decirle a la gente que si lo puede hacer”.
“Desde niños nos van a apagando la parte creativa, te dicen no puedes, te bloquean y te la crees; pero en verdad todos podemos crear, en la música, el teatro, la pintura”, dice, quien, entre risas, llaneza, plática sencilla, sin falsas poses, ha logrado en obras que jalan la vista por su composición en color y figuras, una, un lienzo que supera los dos metros, como si fuera uno de los reflejos del tamaño, de este gran artista.

