- La cabecera municipal se ha convertido en una galería a cielo abierto, pero varias obras urbanas comienzan a desaparecer.
Por: Catalina Martínez
Están marcando una época importante en la historia cultural, sin embargo, no les han dado el lugar y el cuidado que merecen, los murales urbanos, que han convertido la cabecera municipal de Tulancingo en una gran galería a cielo abierto.
En la última década de grafiteros pasaron a tener a ser unos artistas a gran escala, recreando lugares, personajes y sitios de importancia para la conocida como Ciudad de los Satélites.
La intervención de las bardas se inició en la esquina que forman las calles Morelos y Churubusco en el centro de Tulancingo, donde se pueden observar varios de los elementos ancestrales que sopesan la vida milenaria de este territorio hidalguense.
No obstante, a nadie le ha importado, que la obra vaya desapareciendo, debido a que no se cuenta, ni con intensión, menos presupuesto para salvarla.
En tanto más espacios de la vía pública y privados continúan como lienzos frescos; el más reciente fue hecho en honor a la lucha libre ya que Tulancingo está considerada la capital del deporte del pancracio.

