- Colectiva Mujeres del Tule advierte proselitismo y exige respeto a la autonomía.
Por: Catalina Martínez
“No somos un botín”, no permitiremos que se cuelguen de nuestras luchas ni que nos llamen “grupos vulnerables” para victimizarnos; así se pronunció esta semana la Colectiva Feminista Mujeres del Tule de Tulancingo, advirtiendo de proselitismo prematuro en cuanto a campañas electores.
Precisamente fue en Tulancingo que el Movimiento Estatal de la Esperanza (MEEH) que hace unos días anunció la afiliación de 15 mil mujeres para ser capacitadas y beneficiadas con sus programas sociales, de alimentación, jurídico y de vivienda.
Este grupo identificado con René Bejarano y Morena, informó que las mujeres serán su fuerte.
Morrigan Ross la activista feminista a través de sus redes sociales y de la colectiva del Tule público un mensaje directo: “Dejando en claro en principio que ser apartidistas no significa ser apolíticas; al contrario, significa que nuestra política no le rinde cuentas a ningún logo, sino a la vida y dignidad de las mujeres.
Como colectiva feminista, nos pronunciamos ante las acciones que se comienzan a implementar ante las próximas elecciones del 2027 y lo hacemos desde la autonomía: no nos mueve ningún color, nos mueven nuestras causas.
No somos una minoría silenciosa, ya que acuerdo con los datos del censo de población y vivienda 2020 del INEGI, la fuerza femenina en el municipio de Tulancingo de Bravo es contundente ya que somos aproximadamente 63 mil 89 mujeres, esta cifra representa el 54.2 por ciento de la población total de mujeres mayores de edad en el municipio.
Estas no son solo estadísticas puesto que somos la mayoría absoluta del padrón electoral. Somos más de 63 mil mujeres que el sistema ha intentado sumir en una “indefensión aprendida”, haciéndonos creer que nuestro voto no cuenta o que tiene menos peso. Pero los números no mienten: las mujeres somos la fuerza política y social más grande de esta región.
Es por ésta y muchas razones que rechazamos la narrativa de los medios de comunicación coludidos (evidentemente vendidos y carroñeros) que maquillan perfiles de personas que, hasta hace poco, eran desconocidas y hoy pretenden aparecer en cada foto y video sin tener trabajo territorial real.
Exigimos conocer a las personas detrás del marketing. La dignidad de esas 63 mil 89 ciudadanas no se entrega a cambio de una despensa. El clientelismo (favoritismo, corrupción, nepotismo) es una forma de violencia económica; quienes hoy reparten migajas para comprar voluntades, son quienes mañana vaciarán las arcas públicas.
Somos ciudadanas exigiendo que el poder deje de ser un privilegio, que exista una perspectiva y paridad de género real y no solamente que sea parte de un eslogan publicitario.
Como colectiva y sociedad civil organizada, invitamos a cada una de esos miles de mujeres a ser críticas y libres de manipulación. Que el miedo y la necesidad no decidan por nosotras.
Y concluye con las consignas: ¡por una política que sostenga la vida digna y no que se sirva de ella!, ¡¡perspectiva de mujeres es justicia social, no publicidad electoral!!

