- Armando Arenas Trejo compartió cómo cumplió el sueño de dirigir a Ignacio López Tarso en su ópera prima.
Por: Catalina Martínez
“Tenía su voz, pero él ya no estaba, entonces la historia tuvo más sentido”; así entre un dejo de tristeza y alegría, el cineasta de Tulancingo Armando Arenas Trejo, habló de su sueño cumplido de trabajar y dirigir a la leyenda de la época de oro del cine mexicano Ignacio López Tarso, en su cortometraje “Curandero”.
Eso fue durante el conversatorio después de la primera función en la que fue presentado por primera vez en Hidalgo, en la tierra natal, del también guionista, que visiblemente emocionado por tener sala llena y abrir una segunda proyección también abarrotada en la Cineteca Tulancingo, interactuó con el público.
Del corto la gente opinó lo potente, sensible, profundo del tema, el duelo y la aceptación de la muerte de alguien querido; de la belleza de mostrar a Acaxochitlán en un formato blanco y negro, con lenguaje sencillo y elementos simbólicos y mágicos como la flor blanca que representa el alma, guardada en un pequeño baúl, con el que Armando recuerda su niñez cuando su mamá le regaló ese tipo de caja donde guarda sus recuerdos.
Entre los asistentes estaba su familia, amigos y la hidalguense Maricruz Islas quien interpretó a Inés; se dieron pormenores de la filmación de la historia que escribió desde el 2017, que se trabajó en el 2023 y se estrenó en el 2025.
Entre las felicitaciones y preguntas estuvo una fundamental, como es que el joven cineasta Armando Arenas logró que el primer actor Ignacio López Tarso aceptara ser el curandero.
Ese era su sueño, desde que se sentaba a ver las películas mexicanas con su abuelo Manuel, quien falleció y que en su duelo Armando escribió, posteriormente un amigo trabajó con el maestro de la actuación López Tarso y de ahí vino el primer contacto, en un principio le dijo que no, luego la pandemia y no se podía exponer.
Cambios en el guion, que le hizo llegar, más sugerencias, hasta que recibió la llamada de su asistente diciendo que el mismo Ignacio López Tarso se había querido comunicar con él, sin éxito: “me di cuenta que me había quedado sin pila en el celular, rápido le regresé la llamada, se disculpó, por la hora eran como las 9 de la noche, le dije que me podía llamar cuando quisiera y fue porque acepto la participación”.
“Estaba dispuesto a ir a filmar a Acaxochitlán, ya presentaba tos”, entonces ocurrió algo maravilloso me dejo entrar a su mundo, “fue en su oficina rodeado de sus libros, premios, estaba tomando agua y comiendo dulces regionales de Puebla”.
Arenas Trejo describen a Don Ignacio como una persona maravillosa, sencilla, como ese primer actor que fue y que lo trato con respeto, sin decir nada de su corta edad e incluso al concluir la grabación de la voz de Curandero, le dijo, que si tenía otro proyecto con gusto él participaba, entonces tenía 98 años: “su ilusión era llegar a los 100 años, le dije que si le podía llamar para ese cumpleaños y me contesto que, con gusto,2 semanas después, el 11 de marzo de 2023, falleció, pero si le llame como lo había prometido en su cumpleaños 100, la línea ya no existía, pero cumplí”.
Fue todo un impacto, el sueño de Armando originario de Tulancingo lo logró, tuvo que hacer toda la filmación y la producción, sin que el actor viera el resultado.
“Curandero” ya anda por el país y el extranjero, un trabajo corto pero bello y sustancioso en todo el sentido del séptimo arte, que bien merece un premio: “El cine eterniza a las personas”, ya que también otro de los primeros actores que participaron falleció después de la filmación José Manuel Poncelis en memoria.

