- Aunque presentan su credencial, algunos usuarios deben pagar tarifa completa si dos pasajeros ya ocuparon el beneficio en la unidad.
Por: Sandra Salazar
Subir al transporte público, mostrar la credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) y descubrir que el descuento ya no aplica porque otros dos pasajeros lo utilizaron antes es una situación que enfrentan adultos mayores.
La mecánica aplicada por conductores de algunas unidades consiste en aceptar un máximo de dos pasajeros con tarifa preferencial por traslado. Una vez cubiertos esos lugares, los siguientes adultos mayores deben pagar la tarifa ordinaria, aun cuando presenten su credencial.
El beneficio permite a las personas adultas mayores pagar 50 por ciento de la tarifa, por lo que la limitación cobra relevancia en recorridos donde coinciden más de dos usuarios con derecho al descuento.
MENCHACA PIDE RESPETAR EL BENEFICIO
El tema llegó hasta el gobernador Julio Menchaca Salazar, quien fue cuestionado sobre las dificultades que enfrentan usuarios para acceder a la tarifa preferencial en el transporte público.
“Tiene que respetársele”, respondió el mandatario, quien adelantó que abordará el asunto con la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot).
Menchaca agregó que existe una obligación de brindar un trato adecuado a todos los pasajeros, particularmente a personas adultas mayores y con discapacidad.
¿POR QUÉ SOLO DOS PERSONAS?
La restricción aplicada por los transportistas tiene como antecedente el esquema tarifario del transporte colectivo en Hidalgo, que contempla el descuento de 50 por ciento hasta para dos personas adultas mayores o con discapacidad por unidad.
Esto significa que el problema no necesariamente está en que el conductor decida arbitrariamente dejar de aplicar el descuento después del segundo pasajero, sino en que el propio esquema limita el número de beneficiarios por unidad, pese a que durante un mismo recorrido pueden abordar más adultos mayores.
Para quienes utilizan diariamente el transporte para acudir a consultas, realizar trámites o hacer compras, la diferencia se refleja directamente en el bolsillo.
La declaración de Menchaca abre ahora la posibilidad de que la Semot revise cómo se aplica este beneficio y si el esquema vigente responde a las necesidades de los adultos mayores que utilizan el transporte público

