- Entre agosto y septiembre, familias y vecinos se reúnen para agradecer la cosecha y compartir elotes, atole y esquites.
Por: Catalina Martínez
La milpa ya está jiloteando y espigando, es el momento de invitar a la familia y los vecinos, para agradecer y convivir en torno a la cosecha, el fuego y el cazo, costumbre centenaria que se vive en las comunidades de la región Tulancingo.
La elotada, es la época que se vive entre agosto y septiembre, en las tierras de labor de temporal, en las que el maíz es el protagonista principal, junto con éste se siembra el frijol y la calabaza, formando el tradicional sistema de la milpa o de las “tres hermanas”, que de acuerdo a los ancestros cada planta cumple una función que ayuda a las demás a crecer mejor.
La costumbre que se sigue en esta región de Hidalgo, es cortar la mazorca tierna o elote, para preparar: hervidos con tequesquite (una sal mineral natural de origen alcalino utilizada en México desde la época prehispánica) y pericón (planta herbácea silvestre nativa de México y Guatemala, famosa por sus flores amarillas y su fuerte aroma a anís).
También el atole de grano, sin faltar los esquites, que en conjunto son los principales guisos que se disfrutan en torno a la familia y conocidos en un día como de fiesta en honor al maíz, uno de los alimentos más importantes en el mundo.

