- Decenas de personas participaron en ceremonia para agradecer a la tierra y pedir buenas cosechas.
Por: Catalina Martínez
“Bienvenidos a esta su casa, que es de todos, les recordamos que por sus venas corre sangre de guerreros valientes, sabios de poderosos, hoy siéntanse con ese poder con esa fuerza, llámenla que viva dentro de ustedes y desde ahí expresarla a todo el universo”.
Con ese mensaje inicio el ritual en la planicie de la zona de monumentos arqueológicos de Huapalcalco en el municipio de Tulancingo, la mañana de este sábado 21 de marzo dando la bienvenida a la primavera, entre los rayos de sol tolerables y un ligero y un tanto frío viento.
Fueron docenas de personas las que llegaron a este sitio, donde se hizo una vendimia en el área de estacionamiento, se colocó una carpa y unas sillas.
Al ritmo del toque de tambores se formó el tlalmanalli (origen náhuat) con semillas, frutos y flores: “esta es una acción de gracias a la madre tierra por todos los dones que ella nos da, ella nos sostiene, nos alimenta, guarda, protege y no soporta, porque nosotros ya no somos tan buenos, andamos contaminando, llevándonos las ramas de los árboles, las plantas nativas, ensuciando el agua”.

“Decimos vamos a salir a conectar con la naturaleza, donde llegamos dejamos basura”.
También se habló de que la ceremonia correspondió a una petición para que, a la gente del campo, este año, no les falte la lluvia, las semillas sean fértiles, para que las cosechas sean abundantes.
Así como se explicaron los elementos del tapete vida, las flores como la vida, la fruta el alimento y las semillas en favor de las cosechas: “están marcados los cuatro rumbos que están marcados con la estrella, los picos grandes son los señores que se encuentran en este lugar que vienen para sanar a todos ustedes, los picos chicos simbolizan los pueblos de la tierra, en todos los contienen hay pueblos originarios”.
También se hizo oración para dejar todo lo que no sirve, lo que no nos pertenece.
Hubo danzas y aparecieron los xochimapales objeto ritual-ceremonial que son varas con tres ramificaciones en uno de sus extremos, decorada con totomoxtle, flores, follaje silvestre, pan o fruta.


