- La edición contará con 980 estampas y versiones en pasta suave y pasta dura; coleccionistas ya hacen cuentas rumbo al Mundial.
Por: Sandra Salazar
La fiebre por el álbum Panini del Mundial 2026 ya comenzó en México y, junto con la emoción por coleccionar estampas, también llegaron las cuentas sobre cuánto dinero podría gastarse para completar toda la colección.
La edición oficial del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá contará con 980 estampas y 112 páginas, convirtiéndose en una de las más grandes en la historia del torneo.
Actualmente existen dos versiones del álbum: pasta suave y pasta dura.
De acuerdo con precios difundidos por Panini y medios especializados, el álbum de pasta suave ronda los 99 pesos, mientras que la edición de pasta dura tiene un costo aproximado de 349 pesos.
Cada sobre incluye siete estampas y cuesta 25 pesos.
En teoría, para completar las 980 estampas sin repetir ninguna se necesitarían alrededor de 140 sobres, lo que representaría un gasto cercano a 3 mil 500 pesos únicamente en sobres.
Sin embargo, especialistas y cálculos matemáticos señalan que llenar el álbum sin intercambiar estampas podría elevar considerablemente el costo debido a las repetidas.
Algunas estimaciones indican que una persona podría terminar comprando más de mil sobres para lograr completar toda la colección por cuenta propia, lo que llevaría el gasto hasta aproximadamente 26 mil pesos.
Panini también comercializa paquetes especiales, como cajas de 100 sobres con precios cercanos a 2 mil 500 pesos, además de combos con álbum incluido.
Por ejemplo, el paquete de álbum pasta suave más caja de sobres cuesta alrededor de 2 mil 599 pesos, mientras que el de pasta dura con caja alcanza aproximadamente 2 mil 849 pesos.
El incremento en el número de selecciones participantes para el Mundial 2026 —que pasará de 32 a 48 equipos— también provocó que aumentara la cantidad de estampas respecto a Qatar 2022.
Pese al costo, el álbum Panini continúa siendo una tradición mundialista para niños, jóvenes y adultos, quienes cada cuatro años convierten puestos de periódicos, escuelas y plazas públicas en espacios de intercambio de estampas repetidas.

