- REY ENIGMA
Por: Luis Fernando Reyes
Los fraudes financieros aumentaron 20 por ciento en Hidalgo durante el primer semestre de 2026, mientras que jóvenes y usuarios habituales de aplicaciones bancarias, redes sociales y comercio electrónico se han convertido en uno de los principales objetivos de los delincuentes.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advirtió que los estafadores modificaron su forma de operar. En lugar de comunicarse directamente para pedir información, ahora envían mensajes alarmistas para provocar que la propia víctima llame a un número desconocido, abra un enlace o escanee un código QR.
MODIFICAN LA FORMA DE ENGAÑAR
Los mensajes suelen advertir sobre el supuesto bloqueo de una cuenta, movimientos bancarios inusuales, compras no reconocidas o problemas con tarjetas y transferencias.
También se utilizan páginas falsas que imitan los portales de bancos, agencias de viajes, aerolíneas, hoteles y tiendas departamentales. Una vez dentro, los usuarios son presionados para ingresar números de tarjeta, contraseñas, códigos de seguridad o claves temporales.
La Condusef identifica como smishing la modalidad mediante la cual se envían mensajes SMS con enlaces hacia páginas fraudulentas. El phishing, por su parte, consiste en suplantar a una institución financiera para obtener información confidencial y utilizarla en compras, transferencias o créditos no autorizados.
MÁS DE MIL POSIBLES FRAUDES
Entre enero y junio de 2026, la Condusef inició mil 917 procedimientos derivados de reclamaciones presentadas en Hidalgo. Más de mil estuvieron relacionados con posibles fraudes, mientras que los demás correspondieron a cargos no reconocidos y transferencias electrónicas no autorizadas.
En el mismo periodo de 2025 se habían contabilizado poco más de 800 asuntos vinculados con fraudes. Además, durante el primer semestre de este año se recuperaron alrededor de un millón 700 mil pesos en favor de usuarios afectados.
Sin embargo, únicamente cinco de cada diez cuentahabientes consiguen recuperar su dinero. Los casos se vuelven más difíciles cuando la víctima entrega voluntariamente contraseñas, claves o códigos de acceso, debido a que las instituciones financieras pueden considerar que la operación fue autorizada desde la cuenta.
JÓVENES, ENTRE LOS MÁS EXPUESTOS
Aunque anteriormente se consideraba que las personas adultas mayores eran las más vulnerables, la Condusef advirtió que actualmente los jóvenes también presentan una elevada incidencia.
El uso constante del teléfono celular, las compras digitales y la búsqueda de respuestas inmediatas pueden llevarlos a abrir enlaces o responder mensajes sin verificar su procedencia. Los delincuentes también aprovechan el miedo y la urgencia para evitar que las víctimas analicen la solicitud.
Ante un mensaje sospechoso, se recomienda no abrir enlaces, no descargar archivos y evitar proporcionar datos personales o financieros. La información debe verificarse directamente mediante la aplicación oficial, el número impreso en la tarjeta o los canales formales de la institución bancaria.
Los bancos no solicitan contraseñas, números completos de tarjetas ni códigos de autenticación mediante mensajes, correos electrónicos o llamadas que el usuario no haya iniciado.

