- El 24 de junio, se conmemora el 77 aniversario de la gran inundación de Pachuca.
Por: José Luis Rico
Según el folklore y el esoterismo, la víspera del día de San Juan, noche del 23 de junio, y el propio 24 de junio son días mágicos y de misticismo.
SOLSTICIO Y ANIVERSARIO
La celebración marca el inicio del solsticio de verano y, precisamente el 24 de junio, se conmemora el 77 aniversario de la gran inundación de Pachuca.
PODER SOLAR Y PORTALES
Desde la perspectiva esotérica, 23 y 24 de junio es un periodo de máximo poder solar, renovación y apertura de portales energéticos.
PLANTAS CURATIVAS
Según los creyentes de prácticas esotéricas, las plantas recolectadas en esa noche adquieren propiedades curativas potenciadas.
FESTIVIDAD CRISTIANA Y RITUALES
En algunas publicaciones especializadas se señala que la noche de San Juan es una festividad cristiana que coincide con el solsticio de verano, donde se absorbieron y adaptaron muchas de las prácticas paganas en que se llevan a cabo una multitud de rituales destinados, dicen, a purificar el alma, protegerse de los espíritus malignos y atraer la buena fortuna.
BAÑOS RITUALES
En algunas regiones acostumbran, desde la antigüedad, bañarse en el mar o en los ríos.
LA INUNDACIÓN DE 1949
En Pachuca la fecha del 24 de junio está grabada en la memoria colectiva, ya que en el año 1949 se desbordó el río de las Avenidas, generando la peor catástrofe que se recuerda y que habría dejado un saldo trágico, además de 200 heridos cuando menos.

