- EDICIÓN 93
Por Astillas
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Zorayda Robles Barrera vuelve a exhibir una forma improvisada y confrontativa de gobernar Apan, ya que pretende disponer de un bien público sin proyecto ejecutivo, estudios de factibilidad ni sustento jurídico suficiente, y cuando el Cabildo exige información, responde con descalificaciones. La educación merece respaldo, pero no decisiones opacas ni ocurrencias disfrazadas de interés social.
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Carolina Viggiano volvió a privilegiar el espectáculo y la confrontación en el Senado, por encima de un debate serio. La población pide menos escenas que parecen duelos personales y más propuestas y soluciones a sus demandas, porque no es la primera vez que la legisladora se ve involucrada en hechos como ese.
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Y sobre la discusión en el Senado, Cuauhtémoc Ochoa señaló la desconexión de Carolina Viggiano con la realidad de Hidalgo, al recordarle inversiones superiores a 25 mil millones de pesos en infraestructura y el crecimiento de los programas sociales. Quizá la priista debería debatir con datos actualizados y recorrer el estado con mayor frecuencia, en lugar de aparecer solo para lanzar críticas en tiempos políticamente convenientes.
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Los resultados en seguridad presentados por el gobierno de Hidalgo muestran avances alentadores como la recuperación de 469 de 770 vehículos robados y evitó pagos en mil 179 de mil 259 llamadas de extorsión. La coordinación entre autoridades parece dar frutos y hay que mantener el paso para lograr que estas cifras se traduzcan en mayor tranquilidad cotidiana para la población.
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La agresión atribuida a la regidora de Epazoyucan María Teodora Islas Espinoza es incompatible con cualquier cargo público y debe investigarse sin privilegios. El alcalde Carlos Montaño tampoco puede guardar silencio ni minimizar el caso: debe garantizar protección a las denunciantes, exigir una indagatoria imparcial y evitar que el poder municipal se convierta en escudo de impunidad.
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