EDICIÓN 82
Por Astillas
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Los puestos a modo como pago por estar a su servicio es lo que distingue a la presidenta municipal de Tulancingo, ya que se ha cuestionado una convocatoria amañada para cubrir la dirección de la Instancia de la Mujer, la beneficiada es Abigail de la Cruz, quien en la pasada campaña apoyó a MC y luego cambió para estar al servicio de la impuesta morenista, todo ello sin que se piense realmente en que esa dirección funcione para lo que fue creada.
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El combate a la inseguridad en Hidalgo es un tema en tendencia y ahora con reflectores también en los uniformados. Los múltiples cuestionamientos en los que están involucrados elementos municipales implican un presunto abuso de autoridad en Tizayuca; además, las recientes sanciones a policías estatales por uso excesivo de la fuerza y un reciente incidente con una patrulla involucrada nos lleva a la pregunta: ¿Qué solución habría para mantener la paz en el estado sin que nuestros policías sean los protagonistas?
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Pasar de una antigua casa para gobernadores a un complejo de oficinas públicas tiene una carga simbólica importante, ya que el espacio deja de ser privilegio y se convierte en un punto de atención para la ciudadanía. Si además el gobierno de Hidalgo logra reducir rentas, concentrar dependencias y mejorar las condiciones de trabajo, la obra puede verse no solo como infraestructura, sino como una mejor administración de recursos públicos.
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El problema no es solo el monto, sino el mensaje, ya que mientras en Tizayuca hay calles en mal estado y necesidades urgentes, regidores señalaron que el gobierno de Gretchen Atilano pretende destinar casi 300 mil pesos en regalos de graduación que lucen más como promoción política que como apoyo a la educación. Los impuestos no deberían usarse para quedar bien en ceremonias, sino para resolver lo que la ciudadanía padece todos los días.
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¿Está bien o está mal exhibir a quienes no pagan una cuota “voluntaria”? El caso de la primaria Justo Sierra en San Felipe Orizatlán reavivó un debate: algunas personas creen que publicar la lista puede servir para presionar a los morosos y lograr que todos cooperen con la escuela, pero otros advierten que es una mala práctica, porque las cuotas no son obligatorias y mucho menos se debe exponer a niñas, niños o familias. La necesidad de recursos no debería estar por encima de la transparencia, el respeto y la privacidad de los alumnos.
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