- Más de cien madres recorrieron ocho kilómetros en Santa María Asunción en una actividad para promover deporte y convivencia.
Por Catalina Martínez
A las 6:00 horas de este domingo se dio el banderazo de la primera caminata dedicada a madres de familia en Santa María Asunción, Tulancingo, evento de mucho simbolismo en el que fueron agasajadas gratuitamente y por el gusto de hacer y promover deporte.
Fue el Grupo Vargas, que se distinguido por demostrar, que no necesariamente las actividades y enseñanza de disciplinas físicas, se deben dar en las cabeceras municipales, al lograr una importante proyección a la comunidad a la que pertenecen con ganadores estatales y nacionales en varios deportes y justas de alto impacto.

Esa agrupación fundada por profesionistas egresados de la universidad de Puebla en la materia; Salvador, Blanca, Laura, Yolanda, Guadalupe, familia Vargas Martínez, con el apoyo incondicional su madre Blanca Martínez, que por cierto en la actividad de hoy fue homenajeada, ya que las playeras conmemorativas tienen detalles de Oaxaca, lugar de donde es originaria; igualmente ha existido un gran apoyo de Lucy Ramírez y Arely Vargas.
También quienes tuvieron la iniciativa de hacer la caminata a campo traviesa y organizadores idearon poner dos imágenes, una de una leona y otra de colibrí como simbolismo de la fuerza y la garra que las madres tienen al defender a sus hijos y por otro lado la sabiduría y ternura con los que los crían.

De la acción que inició muy temprano que tuvo como punto de salida y meta la cancha de Santa María Asunción, el banderazo lo hicieron dos de las patrocinadoras, Maribel y Fernanda Perea, quien junto con Maribel Ortuño hicieron posible que los detalles, la playera y un convivio se diera a las 110 madres de familia que participaron en la caminata.
Entre risas y buena vibra las mujeres recorrieron parte de esa comunidad, entre áreas arboladas en un total de ocho kilómetros; en la cima hicieron un convivio y fueron acompañadas por una ambulancia que el municipio de Acaxochitlán otorgó para hacer el servicio de vigilancia y cuidado.

Destaca el hecho de que las caminantes son madres quienes desde la fundación del Grupo Vargas han llevado a sus hijos a aprender deportes, como Miriam Rosas.
“Lo que un día fue un sueño se va haciendo realidad, en una comunidad donde más de una ocasión nos han tachado de conflictivos, somos un pueblo de valores, de gente trabajadora y que el deporte nos ha unido; en algún momento me dijeron: ‘quédate en Puebla ¿a qué te regresas? Con firmeza dije, quiero que los niños de mi comunidad tengan la oportunidad de vivir lo que los de ciudad disfrutan”, comentó Laura Vargas, quien también reconoce que no ha sido una empresa fácil, pero que muchas personas creyeron en el proyecto, en el que por cierto ya viene su 14 curso de verano.

