- La presidenta afirmó que México no protegerá a nadie, pero exigió pruebas claras y recalcó que rechazan cualquier injerencia extranjera.
Por Redacción
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó postura ante la solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por autoridades de Estados Unidos contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos el gobernador en funciones de Sinaloa Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarezy el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendivil.
Durante la conferencia mañanera de este jueves, la mandataria federal afirmó que su gobierno no protegerá a ninguna persona que haya cometido un delito, sin embargo, sostuvo que cualquier señalamiento debe estar respaldado por pruebas contundentes e irrefutables conforme a la legislación mexicana.
“No vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”, señaló Sheinbaum, al insistir en que corresponde a la Fiscalía General de la República analizar la documentación recibida y determinar si existen elementos suficientes para proceder conforme a derecho.
RUTA LEGAL
De acuerdo con la información expuesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió la noche del 28 de abril 10 documentos relacionados con solicitudes de detención provisional con fines de extradición. Al día siguiente, la dependencia turnó la información a la Fiscalía General de la República (FGR) para su evaluación.
La presidenta explicó que la FGR deberá solicitar y analizar las pruebas entregadas por autoridades estadounidenses, además de realizar sus propias investigaciones para establecer si existen datos que permitan acreditar una probable responsabilidad.
Sheinbaum comparó el procedimiento con el caso del general Salvador Cienfuegos, al recordar que en aquella ocasión se pidieron pruebas, fueron revisadas y, al no encontrarse sustento suficiente, el exfuncionario fue liberado.
SOBERANÍA NACIONAL
La mandataria federal también cuestionó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos haya hecho pública una acusación que, según dijo, debería mantenerse bajo reserva por tratarse de procesos confidenciales conforme a los tratados internacionales.
Advirtió que, si no existen pruebas claras, las imputaciones podrían tener una motivación política, aunque señaló que será necesario esperar el desarrollo del procedimiento.
“Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”, expresó.
Sheinbaum sostuvo que la postura de su administración se resume en tres ejes: verdad, justicia y defensa de la soberanía.
También indicó que, hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha informado sobre acusaciones contra otros políticos mexicanos fuera de la lista referida.

