- La marcha solemne, encabezada por la Virgen de los Dolores, es una de las expresiones religiosas y culturales más representativas de la capital hidalguense.
Por: Redacción
En un ambiente de respeto y recogimiento, se llevó a cabo la Procesión del Silencio en Pachuca, una de las manifestaciones religiosas más significativas de la capital hidalguense, con una tradición que supera los 76 años.
Durante este acto, fieles católicos acompañaron a la Virgen de los Dolores, figura central que simboliza el sufrimiento de María tras la muerte de Jesucristo.
A lo largo del recorrido, los participantes avanzaron en completo silencio, portando símbolos alusivos a la pasión de Cristo, en una representación que rememora el momento en que Jesús fue descendido del Calvario y llevado a su sepultura.



Además de su carácter religioso, esta procesión destaca por su valor cultural e histórico, al mantenerse vigente como una tradición que ha sido transmitida de generación en generación en la ciudad.
Autoridades y organizadores exhortaron a la población a preservar el orden, el respeto y el silencio durante el desarrollo del recorrido, con el fin de mantener viva esta práctica que forma parte de la identidad de Pachuca.

