- Con miles de asistentes y más de 130 participantes se llevó a cabo el tradicional viacrucis de Las Lajas, en Pachuca.
Por Sandra Salazar
Bajo el sol del mediodía y ante la mirada de más de 5 mil personas, el viacrucis del barrio Las Lajas, en Pachuca, volvió a convertirse en una de las representaciones más concurridas y celebradas de Semana Santa.
En punto de las 11:00 horas inició el recorrido. Paso a paso, entre calles y pendientes, Jesús avanzó cargando una cruz de entre 130 y 140 kilogramos, en un trayecto de aproximadamente cuatro kilómetros que puso a prueba no solo la resistencia física, sino también la devoción de quienes participan año con año.

Este año la representación estuvo a cargo de Luis Domínguez Santander, de 25 años, quien encarnó a Jesús en la edición número 47 del viacrucis, acompañado por más de 130 participantes que dieron vida a cada escena.
CON EL SOL EN CONTRA
El camino no fue sencillo. El cansancio, el peso y el calor se hicieron presentes, mientras la multitud seguía cada momento en silencio, con respeto, algunos entre oraciones y otros capturando el momento.

Las caídas, los latigazos y cada estación del viacrucis fueron recreados con realismo, provocando emociones intensas entre los asistentes, quienes no apartaron la mirada hasta el desenlace.
Alrededor de las 15:30 horas, la representación alcanzó su punto culminante: la crucifixión. En lo alto, Jesús, acompañado de Dimas y Gestas, la escena marcó el cierre de una jornada que, más allá del espectáculo, se vivió como un acto de fe colectiva.

SALDO BLANCO
Cabe destacar que, pese a la alta afluencia, el evento concluyó con saldo blanco, sin incidentes mayores, lo que permitió que la tradición se desarrollara en orden.
Así, entre el esfuerzo físico, la entrega de los participantes y la fe de miles, el viacrucis de Las Lajas reafirmó por qué es uno de los más representativos en la capital hidalguense.


