- La venta de ramos de palma durante el Domingo de Ramos representa una tradición que también genera ingresos en Pachuca.
Sandra Salazar
En el marco del Domingo de Ramos, la iglesia de San Francisco, en Pachuca, se convierte no solo en un punto de reunión para la fe, sino también en un espacio donde familias trabajan intensamente en la elaboración y venta de ramos de palma.
Desde temprana hora, afuera del recinto, comerciantes y familias enteras preparan y venden estas piezas que forman parte esencial de la celebración religiosa, en una jornada que combina tradición y sustento económico.
TRADICIÓN QUE SE MANTIENE VIVA
Varias familias participan en esta actividad, y en varias de ellas participan todos sus integrantes, como el caso de María Lisbeidy Vargas Vargas, de 13 años, quien recientemente aprendió a elaborar los ramos.
La menor explicó que tarda entre 10 y 15 minutos en realizar cada pieza, habilidad que adquirió en un solo día tras practicar durante algunas horas.
TRABAJO CONTRA EL TIEMPO
La producción puede alcanzar entre 100 y 200 ramos, los cuales, en su mayoría, se venden durante la jornada.
Ante la alta demanda, muchas familias terminan de elaborarlos en el mismo punto de venta, utilizando superficies improvisadas.
Aunque existen distintas figuras, el diseño tradicional continúa siendo el más solicitado por los asistentes.
UNA FUENTE DE INGRESO
El costo promedio de cada ramo es de 20 pesos, aunque puede variar dependiendo del diseño.
Para muchas familias, esta actividad representa una oportunidad de ingreso en una de las fechas más importantes del calendario religioso.
Así, el Domingo de Ramos no solo marca el inicio de la Semana Santa, sino que también refleja el trabajo comunitario y la importancia de preservar tradiciones que, además de fe, llevan consigo el esfuerzo diario de quienes las hacen posibles.

