- El gobernador advirtió que la acumulación de basura genera un riesgo sanitario y señaló que evalúan opciones para atender el problema.
Sandra Salazar
El relleno sanitario de Tula llegó a su límite, lo que ha generado una crisis que afecta a varios municipios y pone en alerta a autoridades por posibles riesgos a la salud.
El gobernador Julio Menchaca Salazar reconoció la gravedad del escenario y advirtió que la situación ya no admite retrasos.
“Nos está urgiendo… el malestar social y la cuestión de salud”, señaló.
Mientras la acumulación de residuos no se detiene, la empresa encargada ha incumplido con la normatividad. “No ha estado al corriente en los requisitos”, afirmó el gobernador, quien anticipó que podrían aplicar sanciones conforme a la ley.
DOS OPCIONES
Ante el colapso, el gobierno estatal analiza dos alternativas para resolver el problema, en coordinación con autoridades ambientales.
Sin embargo, ciudadanos han mostrado rechazo a tener un relleno sanitario cerca, “pero son necesarios”, indicó el gobernador. Agregó que uno de los proyectos contempla el uso de hasta 700 hectáreas, situación que complica aún más su viabilidad.

