- La tendencia de regalar flores amarillas por el 21 de marzo sigue vigente, pero este año llega con un contraste: precios más altos y ventas más bajas.
Por: Sandra Salazar
La escena parece la misma de cada año: flores amarillas por todos lados, parejas buscando el detalle perfecto y la canción de fondo que lo hizo viral.
Pero detrás de esa imagen, la realidad es otra.
En Pachuca, el precio de las flores se disparó hasta un 100 por ciento, impulsado por las heladas y las condiciones climáticas que afectaron la producción.
Así lo explicó Paulina Alejandro Ramírez Tapia, de la florería Bustamante, ubicada en revolución quien señaló que este año el costo de la flor supera incluso temporadas fuertes como febrero o mayo.
El problema es claro: la flor cuesta más… pero no se puede vender más cara.
La tendencia del 21 de marzo, impulsada por redes sociales, mantiene la demanda, pero principalmente entre jóvenes, lo que limita el gasto.
Es decir, sí se vende… pero con márgenes ajustados, así expresó
El producto estrella sigue siendo el girasol, cuyo precio pasó de entre 100 y 110 pesos a 200 pesos por pieza.
Mientras que otras opciones, como la rosa amarilla natural, alcanzan hasta:
800 o mil pesos la docena
Y no todo lo que se vende es lo que parece.
En muchos casos, las flores amarillas en el mercado son teñidas, una práctica que algunos negocios prefieren evitar para mantener la calidad del producto.
Pero el riesgo es constante.
En este negocio, si la flor no se vende…se pierde.
Sin posibilidad de almacenarla, los comerciantes enfrentan pérdidas directas cuando la demanda no alcanza.
Así, el 21 de marzo deja una postal distinta a la que se ve en redes: flores más caras, ventas más cuidadas… y negocios que apuestan todo en un solo día.
Porque mientras algunos celebran con flores amarillas, otros intentan que el negocio no se marchite.

