- Ana Laura Cuevas, originaria de Oaxaca, eligió Tulancingo como centro de distribución de su marca de mezcal artesanal “Ranchito Cuevas”.
Catalina Martínez
Joven empresaria promueve una de las bebidas artesanales que distinguen a su tierra natal, y eligió a Tulancingo de Bravo como uno de sus centros de distribución nacional.
Con una amabilidad a todas luces y un rostro en el que no desparece ni por un momento una bella sonrisa, Ana Laura Cuevas Hernández, originaria de la población Santiago Matatlán, Oaxaca, habla de que su empresa inició como un proyecto a la par que su matrimonio.
Con 29 años, hace seis decidió registrar su marca “Ranchito Cuevas” para darle vida a un mezcal, sus derivados y acompañamientos.
Ingeniera industrial, recorre la República Mexicana participando sólo en ferias artesanales o mercaditos de mujeres y distribuyen desde unas bodegas, una en Calpulalpan, Tlaxcala, y la de Tulancingo.

“Este municipio está bien ubicado geográficamente en el país”, refiere al hablar de la conocida como Ciudad de los Satélites.
Probaditas del mero puro o de las cremas, que tal una sal de alacrán, chapulín y muy hidalguense, la de chinicuiles, para acompañar el trago: “Cuando hay un producto nuevo la gente tiene miedo, pero una vez que los prueba se enamora de él”.
Ana Laura habla de que trabajan 32 variedades de mezcal, naturales, exótico del que en la botella cuelga un alacrán; en la crema que los representa de café con Ferrero, la base es el agave espadín.
Hay una botella premium, que la agitarla brilla: “lleva hojuelas de oro o de plata, así como un doble alacrán”; ella atiende personalmente, también vía celular 775 1481621 y agradeció a Tulancingo y su gente por la buena respuesta a su producto.

