- CRONOPIO
Por Santiago Obregón Obregón
El maltrato animal no solamente consiste en golpear o lastimar físicamente a una mascota. También existe cuando un animal permanece sin alimento, agua, atención veterinaria, protección contra el clima o vive permanentemente amarrado o encerrado.
Prevenir estas conductas comienza desde casa. Tener un perro, gato u otro animal de compañía implica una responsabilidad que puede durar muchos años. Alimentarlo correctamente, vacunarlo, esterilizarlo, mantener limpio su espacio y brindarle atención médica cuando la necesite son obligaciones básicas de cualquier propietario responsable.
También es fundamental enseñar a niñas y niños que los animales sienten dolor, miedo y estrés. El respeto hacia ellos debe formar parte de la educación familiar, porque muchas conductas de crueldad comienzan cuando se normaliza tratar a los animales como objetos.
En México, desde diciembre de 2024, el artículo 4º de la Constitución establece expresamente la prohibición del maltrato animal y obliga al Estado a garantizar su protección, cuidado y trato adecuado.
En Hidalgo, además, existe la **Ley de Protección y Trato Digno para los Animales**, que establece obligaciones para quienes tienen animales bajo su cuidado. El Código Penal del Estado también contempla sanciones para quienes causen lesiones, abandono o muerte mediante actos de crueldad, incluyendo penas de prisión en los casos más graves.
Sin embargo, las leyes por sí solas no resolverán el problema. También se necesita participación social: adoptar responsablemente, esterilizar, denunciar casos de crueldad y no permanecer indiferentes cuando un animal está sufriendo.
La protección animal comienza con pequeños actos cotidianos. Un recipiente con agua limpia, una consulta veterinaria a tiempo, un espacio digno y, sobre todo, comprender que una mascota no es un juguete que pueda desecharse.
Una sociedad que respeta a sus animales también demuestra su capacidad de ser más empática, responsable y humana.

